Una historia de guerra, y una de amor

Estas notas, solo tienen una imagen. Después de 66 años, no necesita mas. 

Espero que al contarlo, no resulte molesto para la familia. Soy una persona muy sencilla, a la que jamas le había ocurrido algo tan bonito como esto.

El capitán del submarino que hundió el portaviones HMS ARK ROYAL, fue destinado a un submarino, el U513, el cual fue hundido el 19 de julio de 1943, frente a las costas de Brasil. El, junto con 6 hombres mas que sobrevivieron al hundimiento. Fueron echos prisioneros e internados en el campo de concentración de Papago Park en Arizona, USA.

En el año 2011, mientras llevaba a cabo mi investigación sobre la desaparición del portaviones británico HMS ARK ROYAL. En una de mis búsquedas de información sobre el capitán del submarino que lo hundió. La casualidad hizo que descubriera una carta procedente de España a otro prisionero del mismo campo de internamiento. Y la curiosidad también hizo que me fijara en ella. ¿Que curioso?, pensé. Mas aun me fije cuando pude comprobar que el remitente era una mujer que llevaba el mismo apellido que el destinatario. Pero esta mujer era española. Mas curioso aun.

Realice una pequeña búsqueda en la red y cual fue mi sorpresa que el apellido del propietario de la carta, aun es conocido en la ciudad de Vigo. Y me remitía al Real Club Náutico de Vigo. Me puse en contacto con un compañero de trabajo. Buzo comercial como yo, y ex jugador de guaterpolo de Pontebedra para solicitar información. Seguro que el como practicante de ese deporte y de esa ciudad, pudiera tener algún conocimiento de ese apellido. Y si le sonaba, pero finalmente me dijo, ¿y por que no llamas por teléfono al club haber si te pueden poner en contacto con esa gente?

Y asi lo hice. Conseguí en teléfono y con una buena dosis de corte, llame y solicite hablar con alguien responsable del club debido a la naturaleza de lo que iba a comunicar. Di toda mi información y solicite que en caso de duda se pusieran en contacto con la policía. Pera que pudieran comprobar que no soy ningún timador. Y conté a la directora del Real Club todo lo que había descubierto. Ella me comunico que el propietario de la carta murió pocos años atrás, de avanzada edad. Pero la escritora de dicha carta, aun vivía. Me pregunto que quería, y le pedí que se pusiera en contacto con esa familia. Les contase todo lo que yo le conté y les preguntase si deseaban recuperar la carta. Que supieran que estaba a su disposición y que si era su deseo encantado les facilitaría el enlace para recuperar dicho correo.

Unos días mas tarde, recibí una llamada telefónica de una mujer. Hija de la escritora de la carta. A quien no le habían contado nada, pero le pedían que por todos los medios llamara a un numero de teléfono. Algo muy importante tenían que contarle. La verdad es que comprendo a la directora cuando no le comento nada de lo que yo le dije. Es una historia un poco difícil de contar asi, de repente. También le resultaría sorprendente esta anécdota.

Ella se presento y me dijo que le habían pedido, casi obligado. A que llamara por teléfono sin saber por que debía hacerlo. Y bueno, yo se lo conté. Relate de nuevo todo lo acontecido durante mi investigación sobre Papago Park. Como anteriormente me presente y le di mis datos. No soy mala gente. Solamente soy un buzo con pasión por La Mar. A quien las casualidades de la vida, pusieron en sus manos algo que pertenecía a su familia, y que pudiese ser de su interés. Y mas teniendo en cuanta que la persona que escribió la carta, aun vivía. Así lo hice, todo se lo conté. 

Para ella fue algo increíble lo que le estaba contando. Y me pidió comunicarnos a través del correo del Real Club Náutico de Vigo. Y asi lo hice. Esta fue la carta que le escribí. Con toda la explicación y el enlace para recuperar la original, escrita por su madre a su marido. Recién casados, en aquellos años, acabada ya la guerra en Europa.  

 

carta familia ESTEINBRUGGER

¨Hola, permítanme que me presente. 

Mi nombre es Damián González Madera. 

Les escribo esta carta debido a un cumulo de casualidades que pudiera ser de su interés. Y por supuesto, no quisiera resultar molesto ni inconveniente. Solo es el pequeño romanticismo de la vida. El que me a llevado a intentar que una familia recupere parte de sus recuerdos, y con ello su historia. 

Me dedico al submarinismo profesional, desarrollando mi profesión en la provincia de Cádiz. Desde hace unos años en mis ratos libres, puesto que es mi afición. Llevo a cabo la investigación sobre un portaviones llamado HMS ARK ROYAL perteneciente a la Royal Navi, que fue hundido frente a las costas de Málaga durante la segunda guerra mundial por un U-Boot de la Kriegsmarine alemana. El comandante de dicho submarino fue un hombre llamado Friedrich Guggenberger. Este hombre fue echo preso y paso un tiempo en un campo de prisioneros de guerra llamado Papago Park, situado en Phoenix (Arizona – USA). Es siguiendo esta línea de investigación cuando por la 1ª de las casualidades descubro que alguien escribió una carta desde España a uno de los presos que allí se encontraban. Me llamo la atención este echo y opte por saber de qué se trataba. Este caballero se llamaba OBGEFRA FRANZ ESTEINBRUGGER. Y la persona remitente es ELVIRA CRUCES DE ESTEINBRUGGER. 

Dicha carta, tengo la impresión. Se encuentra en una página de internet que parece dedicarse al coleccionismo numismático. 

Algo que me pareció penoso. Nunca pude llegar a imaginar que aquellos sentimientos, y los recuerdos de una familia pudieran venderse a desconocidos. Sin saber siquiera si aquel destinatario y su remitente pudieron en algún momento poder llegar a ponerse en contacto con las penurias de aquellos días. También mi familia sufrió los desastres de la guerra. Me invadió un melancólico sentimiento de romanticismo pensando en lo que pudieron haber pasado esas gentes. 

Es en este momento cuando aparece la 2ª de las casualidades. Uno de mis compañeros de trabajo en el buceo profesional. Es un hombre llamado O.A., originario de Pontevedra. Y que fue jugador de Waterpolo durante muchos años. Durante una conversación con él, le pregunte si por casualidad le sonaba ese nombre. Cuál fue mi sorpresa, al decirme que el apellido  ESTEINBRUGGER, era muy conocido en Vigo. Y que tenía algo que ver con el R.C.NAUTICO VIGO.

Me sentí en la necesidad de intentar algo sin ninguna esperanza. Considerando arto difícil encontrar a una persona por lotería y en toda España. Después de tantos años. Tome la determinación de realizar una llamada de teléfono y probar, ¿quién sabe? Una vez realizada, me ratificaron dicho apellido, la existencia de dicha familia y sus descendientes. Es por ello que me pongo en contacto con ustedes para que faciliten si es posible este correo a estas personas por si fuera de su interés recuperar algo que considero, pertenece a la historia familiar. 

Insisto, no es mi intención resultar inconveniente. Tampoco quisiera que aflorasen viejos recuerdos que no fueran de su agrado. Si no todo lo contrario, recuperar la realidad de una familia que por vicisitudes de la vida y del mundo se vio abocada a las circunstancias de una guerra indeseable. 

Con todo el respeto del mundo, les mando atentamente un saludo. Con la esperanza que esta carta sea cortésmente del agrado de toda su familia, a la cual, espero también transmitan mi más sincero saludo. 

La página en la que se encuentra en venta esta carta es: 

http://www.dickkeiser.com…

Es la 18ª carta. 

Damián González Madera¨

 

Unos días mas tarde, recibí de nuevo una llamada telefónica. Era la hija de la escritora. La misma mujer con la que hable en la anterior ocasión. Entre lagrimas, de parte de su familia y de ella misma, me agradecía lo que había echo. Habían recuperado la carta después de 66 años. Esa carta estando su padre preso allí, y siendo recién casados. Nunca la recibió puesto que fue censurada. Ella y su familia, tanto española como alemana, estaban muy agradecidos y querían conocerme. También el Real Club Náutico de Vigo. Cuya directora fue la primera sorprendida. Me invitaban a que les hiciera una visita.

Tras unos minutos de lagrimas y agradecimientos, pregunto por mi. Le hable de mi trabajo y por que me vine a vivir al sur. Ella ya se había dado cuenta de mi acento e imagino que no era de andaluz. La 3ª casualidad ocurrió cuando le conté mis orígenes. Durante un minuto se corto la comunicación telefónica y pensé que la linea se fue en en el peor momento. Pero no era asi. Como entrecortada, o quizás por una vergüenza ajena de la que no era responsable ni tenia por que sufrir. Entrecortada me comento que su padre perteneció a un regimiento alemán que causo mucho dolor y sufrimiento en mi tierra. A lo que yo solo pude contestar:

¨No pasa nada. Ya han pasado 70 años. Y quienes tenían que pensar en lo que hicieron, seguro que ya lo han echo. Y yo no soy quien para juzgar a nadie.¨

  

 

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